Cómo lavar las medias de compresión: consejos para el cuidado
La mejor manera de lograr resultados positivos de la terapia con medias de compresión JOBST®, es usarlas todos los días. Por lo tanto, es importante cuidarlas bien para alcanzar el periodo de uso garantizado de seis meses. En la práctica, esto puede requerir lavar tus medias de compresión a diario, especialmente si has estado usando lociones o cremas, que pueden descomponer las fibras de la tela.

Aquí te mostramos cómo lavar tus medias de compresión y cómo cuidarlas adecuadamente.
Cómo limpiar tus medias de compresión correctamente
Antes de comenzar, revisa siempre la etiqueta de instrucciones de cuidado, o los consejos de cuidado en el manual de instrucciones de tu producto, para obtener instrucciones específicas. Por ejemplo, algunos productos solo se pueden lavar a mano, mientras que otros pueden ser aptos para secadoras. Normalmente, la mejor manera de lavar tus prendas de compresión es a mano o en un ciclo suave en la lavadora. Puede usar un detergente suave sin cloro o un agente limpiador especial para medias de compresión médicas. Sin embargo, no uses aditivos de lavado como suavizantes, abrillantadores o quitamanchas. Esto se debe a que los agentes de limpieza fuertes, solventes, limpiadores a base de petróleo y productos similares, pueden destruir las fibras delgadas de las prendas de compresión.
Después de lavar las medias de compresión, enjuágalas bien y luego enróllalas en una toalla para eliminar el exceso de agua. Tienes que ser cuidadoso durante este proceso y evitar escurrir las medias. No seques la media de compresión en un calentador o bajo la luz solar directa.
Cuidado de la banda de silicón
Primero, la buena noticia: ¡las arañas vasculares a menudo son sólo un problema cosmético! Son muy comunes y en su mayoría inofensivas. La vida sana es un factor importante para evitar que se formen más venas rojo-azuladas.

Si planeas lavar tus medias de compresión en la lavadora, es importante lavar previamente la banda de silicona a mano para eliminar los residuos de cremas y lociones, cabello y cualquier otra suciedad o desechos que puedan acumularse ahí.

Además, evita secarlas en la secadora, ya que la exposición al calor puede debilitar o incluso dañar las fibras elásticas, así como la banda de silicón de la prenda.